122b345689101112

Awards

El mayor reconocimiento que en mi opinión puede recibir un diseñador de producto es la satisfacción de un usuario, la participación en la prosperidad de una empresa honrada (entendiendo la empresa como una organización de personas con un objetivo común), y el convencimiento interno de que la transformación de la materia que se ha llevado a cabo para la realización de un producto, es lo más razonable posible visto desde diferentes puntos de vista (sostenibilidad en primer orden, honradez con los materiales, procesos productivos y usuarios, belleza… . A mí personalmente me sucede que, cuando todos estos valores van avanzando, se van mezclando hasta hacerse indistinguibles. La materia recorre un camino muy paralelo al proyecto en que cada material ofrece lo máximo de si mismo, y no otra cosa; cada persona que participa en el proceso ve facilitada su tarea; y desde este principio todo sucede de manera natural y sencilla. Por cierto, vaya paréntesis más largo!. Ya lo cierro:).

Volviendo a los reconocimientos, todos los diseñadores presentamos los productos a ​certámenes por que sentimos que podemos obtener ese reconocimiento. En mi experiencia, se suele producir una evaluación muy afortunada y doblemente justa.

Digo afortunada por que tengo la fortuna de haber obtenido algunos.
Y me atrevo a decir “doblemente justa” por ​los siguientes dos motivos:
Primeramente: los productos que he presentado y no merecían el reconocimiento de los expertos, no lo han obtenido. Lo cual me parece lo más importante.

​En segundo lugar: Cuando he presentado un producto suficientemente innovador y maduro al mismo tiempo, planteado honestamente, con un sentido que pone en común consideraciones que afectan: usuarios, estado del sector, industria involucrada, leyes y resto de tendencias y circunstancias que lo rodean. Ese producto suele ser premiable y a veces se premia.

Aun así, cabe decir que es verdad: Participar es importante para que los certámenes existan; y estos son un agente que produce evolución y premia las apuestas en I+D de las empresas, que es un factor importante para la evolución.​